domingo, octubre 7

Hace unos días conocí a un hombre que me contó que su papá quiso bautizarlo Perón, de nombre. Pero no lo dejaron. Estaba en los molinetes del subte en 9 de julio cuando los empujé y lo vi tanteándolos del otro lado con un bastón. Era un señor mayor, ciego, vestido con un saco gris al que me acerqué a preguntarle si necesitaba ayuda. Me dijo que iba a tomar la línea C, así que enfilamos para ese lado y mientras caminábamos -y yo pensaba si lo iba a acompañar hasta el final de la hilera de túneles que teníamos a atravesar- le pregunté adónde iba. Iba a Banfield y hubiera tomado el colectivo pero estaba lloviendo. Cada vez que hablaba se reía un poco, y cuando cruzábamos el primer andén para llegar al acceso a la C, me hizo un chiste muy inocente sobre la estación, a la que no pensaba volver hasta el año que viene, el 9 de julio. Terminamos hablando del feriado del lunes y como no sabíamos qué se conmemoraba me dijo que el cumpleaños de Perón. El 8 de octubre. También era un chiste y se río. Le pregunté si era peronista. Yo no, mi papá, dijo. Y me habló de su bautismo fallido. Y de su hermana a la que sí habían podido inscribir como Evita, en diminutivo, aunque hubo que hacer un juicio justo en los días en que Eva Duarte moría, en el '52. El tema salió en los diarios, parece. Él había nacido en el '45, el 16 de octubre, el día en que la policía levantó los puentes para que no cruzaran los trabajadores del Sur que querían marchar a Plaza de Mayo para apoyar a Perón. Su papá estaba con el General ese día porque era de la guardia personal; trabajó con él hasta el '55. Ya habíamos llegado al andén de la C cuando llegaba un subte. Me aseguré que fuera la dirección a Retiro, adonde iba, y nos despedímos entre la gente agolpada frente a la puerta. Mientras se perdía en la muchedumbre le pregunté cómo se llamaba. No Perón, me dijo, Guillermo, y se rió de nuevo. Me volví pensando en las casualidades. Y ahora que lo escribo me acuerdo de Burroughs, cuando decía que a pesar de lo que indica el sentido común, la mejor manera de conocer a alguien no es escuchándolo sino hablándole.

2 comentarios:

Victoria dijo...

me gusta el rumbo que está tomando tu blog estos días

Charly Gradin dijo...

gracias Vic!