martes, diciembre 23

Por la 40

Me fui de vacaciones hace unos días. Ahora mismo estoy en Cafayate, paró de llover pero recién caía fuerte. Son los días, los pocos del año en los que hay agua. Todos duermen en el hostel, me dejaron la computadora y me pidieron que apagague las luces. Mañana voy a caminar hasta el Río Colorado, espero que no haya crecido demasiado.

19/12


Llegué a Tafí del Valle. Pregunté por hoteles y me quedé en el "Nómade". Internet, cocina y un par de italianos rondando por el jardín. Los otros parecían vacíos y algo lúgubres. Fui a la plaza y se largó a llover. Me metí en un bar y me trajeron cerveza negra de Tafí. Me quedé hojeando un mapa del Valle que le compré a una chica en su puestito de información. Mañana voy a ir a caminar por esta zona de la que García Morente, citado en el mapa, dice "No recuerdo lugar alguno más propicio que Tafí del Valle para abandonarse al vaivén de la imaginación" (GM, 7/3/1938)

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Mapa 5$
Cerveza 5,5$
Hostal 28$
Fanta 2$

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Para leer me traje =

"Le petite chose" - Alphonse Daudet
"La isla misteriosa" - Julio Verne
"Recuerdos de provincia" - D. F. Sarmiento
"Snow Crash" - Neal Stephenson (post-cyberpunk)
"Maternidad Sardá" - Martín Rodriguez
"Poems selected by Thom Gunn" - Ezra Pound

20/12

Mientras escribo suenan chacareras desde un terreno pegado al hostel. Hay una fiesta que a la tarde incluyó jineteada y un chicó que montó un ternero, aunque el corcoveo de los animales se agotaba rápido y se transformaba en un andar suave, polvoriento. A la mañana me compré un tramontina, un melón y un protector solar. Equipado, tomé el camino que me había indicado Alex para llegar a La Mesada, una sierra desde donde puede verse una panorámica del Valle del Tafí (Alex es un barcelonés que llegó el año pasado y se quedó a vivir con Silvina una de las dueñas del hostel). Camino a La Mesada el sol del mediodía me empezó a cocinar y me refugié en una parada de colectivos, como una pequeña pagoda de cemento con techo de madera. Quedaba enfrente de la megadisco "K'-ñada", retirada del centro, en una zona de chalecitos de fin de semana transitada por motos y scooters, que parecen el medio de transporte preferido en la zona, abundante en subidas, desniveles y caminos ripiosos.
Me quedé un par de horas en la parada, a la sombra, comiendo melón y leyendo "Le petit chose" de Daudet. La contratapa, el prólogo y los primeros capítulos lo caracterizan como el libro más triste y desolador de la literatura francesa. Penurias de un adolescente, separado de su familia por razones económicas, obligado a trabajar de maestro en un sórdido instituto de provincia. Dos datos: la mamá de Daudet-escritor tuvo 17 hijos, de los cuales 14 murieron prematuramente. Daniel, el protagonista de "Le petit chose", vuelve a su antiguo hogar para recorrer por última vez las habitaciones y el jardin donde fuera tan feliz. Nunca podrá hacerlo ya que el edificio se convirtió en una Casa de monjas carmelitas, vedado el ingreso al género masculino.

Desde el cerro el valle se ve como sábanas estiradas, teñidas de una interminable gama de verdes, sobre las que retozan cabras, vacas y caballos. Alguien hace un solo de guitarra febril en la fiesta pegada al hostel. Rompen unos débiles aplausos. El día es largo, como si estuviera empezando a atardecer desde hace varias horas.

4 comentarios:

Vicente dijo...

Después de visitar San Antonio de los Cobres, creo que parar en Tafí del Valle fue el error más grande del viaje al NOA que hicimos mi novia y yo allá por el 2006.
Llegué a la conclusión de que es un invento de los tucumanos con plata de San Miguel de Tucumán, que tienen ahí sus quintas de fin de semana, pero es un lugar bastante triste y hostil para el mochilero low-budget. Sobre todo, teniendo en cuenta que una noche perdida en Tafí es una noche que se podría haber aprovechado en Amaicha del Valle, Cafayate, Iruya, Yavi y tantos otros lugares más.

Espero seguir leyendo más relatos viajeros. Saludos desde la Navidad porteña...

cecilia pavon dijo...

tenés que comprarte un sombrero de ala ancha...

charly.gr dijo...

hola Vic, me encantó Tafí aunque haya tanto chetaje, me pareció hermoso, gracias por pasar a los dos, feliz año!

Anónimo dijo...

El paisaje del Valle de Tafí no es un invento de nadie. No hay sitio en Argentina que combine ese verde con las praderas circundantes y la presencia de un lago. Ni en la Patagonia.
Si hablamos de lugares conchetos, Cafayate es el más TOP de los que nombraste. Aunque coincido que, para el mochilero, es más adecuado y cautivantes Amaicha del Valle.