martes, mayo 30

Para una definición del trash


En los años `80 la generación a la que pertenezco se reía con el humor precario de la Brigada Z en sus diversas modalidades - contra los Monstruos, los Ninjas, en Mar del Plata, etc. Todavía no existían los Simpsons, ni Cha-cha-cha, ni los efectos especiales por computadora. Y desde ese baúl de los recuerdos, se les ocurrió hace unos meses, a unos amigos, contratar a Paolo el rockero para que presentara su show en una casa. No fui. Eso es más trashero de lo que puedo soportar. Un humorista decadente, repitiendo los mismos gestos que hace veinte años para un público de nostálgicos. Nunca del todo claro si la risa venía del show, o de la manera en que éste se caía a pedazos. Supongo que era todo parte de lo mismo. Como muestra la foto, la cuestión era esa, la pretensión de ser alguien, aunque sea He-Man. O sea, gente desesperada, como Paolo queriendo ser Paolo, como Krusty el Payaso en los shows que le organizan sus amigos para relanzar su carrera y recuperar la cima del estrellato.

2 comentarios:

Playmobil Hipotético dijo...

Lo trash es el paso del tiempo más lo que antes era rídiculo; si no, realmente no se explica que gracia tiene Paolo el Rockero. Aunque un día lo ví en la tele muy tarde y me divertí sinceramente mucho.
saludos
muy bueno el blox

charly.gr (Carlos Gradin) dijo...

yo también me divertí con Paolo, y si se dan las condiciones supongo que también me divertiría, creo que a lo que le tengo miedo es a la confluencia de la estrella en decadencia con la máquina de picar carne de la industria (e incluyo en industria a una casa de chicos y chicas borrachos frente a un capo cómico empàstillado recién salido del Borda...)
gracias por el comment