miércoles, junio 6

Hoy caminé por la Recova de Plaza Once inundada de gente, miré zapatillas en una vidriera, llegué hasta la parada del 68. Me tomé el servicio especial y me bajé en Cabildo y Virrey del Pino en Belgrano. Caminé seis cuadras por Pampa hasta la vía, me acordé del tango o más bien de la frase-cliché. No había un rancho pobre que le hiciera honor a la poética del fracaso: en la esquina había un edificio nuevo hecho de concreto sin revocar, con grandes ventanales enmarcados en acrílico blanco. Era muy luminoso y me quedé un rato mirándolo. Después crucé y caminé hasta la entrada de otro edificio; el encargado estaba en el hall sentado en un escritorio ordenando una pila de cartas. Me saludó y le mostré un sobre que yo llevaba en la mano. "Para Margarita" - le dije " -. De Mercado Libre". Asintió con la cabeza, se paró y caminó hasta el fondo. Lo vi entrar a lo que parecía un depósito. Volvió unos instantes después con un libro: "¿Es este?". "Sí", le respondí, mientras lo agarraba. Le di el sobre y me fui. Volví hasta Cabildo hojeando Cuentos jasídicos. Los primeros maestros, tomo I de Martín Buber.

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Al azar:

"La bendición


Rabí Míjal dijo una vez a sus hijos: 'Mi vida fue bendecida porque nunca necesité nada hasta que lo tuve.'"

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Un día voy a escribir algo sobre Borges. El impostor:


(by Moebius)

2 comentarios:

carla dijo...

qué bueno ir a buscar cosas de ml

me gustaría tener q hacerlo al menos una vez por semana

Charly Gradin dijo...

sí, total, buena vida