miércoles, noviembre 16

Mis primas, los domingos...


Mis primas, los domingos...


Mis primas, los domingos, vienen a cortar rosas 
y a pedirme algún libro de versos en francés. 
Caminan sobre el césped del jardín, cortan flores, 
y se van de la mano de Musset o Samain. 

Aman las frases bellas y las mañanas claras. 
Una estatua impasible las puede conmover. 
Esperan la llegada de las tardes de otoño 
porque, tras los cristales, todo de oro se ve... 

Y vienen los domingos a cortar rosas. Saben 
que el eco de sus voces para mí grato es. 
Entre las hojas quedan sus risas armoniosas; 
ellas seguramente se ríen sin saber. 

Mis primas, cuando llueve, no vienen. Dulcemente 
aparto los capullos que el viento hará caer; 
hago un ramo con ellos y pongo bajo el ramo 
un volumen de versos de Musset o Samain.

Francisco López Merino (1904-1928)
, el poeta niño