viernes, septiembre 30

Hoy me acordé de una frase de Tom Lupo que leí cuando era chico en una Cerdos y peces: "Madurar es caer al vacío". Como un durazno colgado de un árbol. Suspenso, cambios inminentes.

martes, septiembre 27

salió spam!


Hoy estuve en una radio digital y le enseñé a una amiga a editar CSS. Estaban pintando una pared, clavando maderas en el piso. "Es peligroso, ¿no? - dijo alguien- Pero es muy lindo." Después me fui a tomar el 126 en San Juan, y casi me lo pierdo por leer el último libro de Mariano Blatt, que en un poema habla de "Mario Bros. caminando con Mr. Pacman / por la famosa calle de la realidad".
Era tarde y me fui a cenar un chori al paso a la parrillita de Humberto Primo y Bolívar. El cajero estaba tomando vino con una señora de pelo rojo que vendía libritos de poesía. Le hablaba de su hija, que es profesora de inglés y está estudiando árabe y chino mandarín. "Es el idioma del futuro", dijo el parrillero. Yo leía otro poema de Blatt sentado en la barra. Hablaba de Diego Bonnefoi y las "flores en las laderas de la primavera".


domingo, septiembre 18

Hoy pensé en hacer un análisis estilístico de los correos que me escribe mi madre. Sus frases dejadas a medio escribir, separadas por puntos suspensivos. Nerviosas y sintéticas, me hacen acordar, ahora que lo pienso, a la prosa de Neal Cassidy según la elogiaba Sol Paradise en En el camino. Bueno, sin la mística de la ruta 66 pero cargadas de urgencia, y llenas de ansiedad y espamos afectivos, muy siglo XX. Las pocas veces que chateé con ella, recién empezaba a usar el chat y firmaba sus mensajes como si estuviera mandando telegramas, "un beso -A". Mi abuelo, me acuerdo, se ataba la lapicera a la mano, en sus últimos años, cuando el pulso le había empezado a temblar, para seguir escribiendo las cartas que se intercambió durante toda su vida con su hermana en el pueblito de los Pirineos franceses dónde habían nacido. Estoy medio regresivo, hoy me acordé también de las máquinas de escribir que usaban mis viejos cuando yo era chico, las cintas de tinta enrolladas en carreteles, las patas de hierro que activaban las teclas. Yo las amontonaba contra la hoja de papel cuando apretaba el teclado entero con las manos. Terminé de leer "Los emigrados" de Sebald, debe ser por eso el brote de nostalgia.

miércoles, septiembre 14

Hoy fui a ver "Viudas". El cine catástrofe y las películas de Valeria Bertuccelli son dos de mis géneros preferidos.


martes, septiembre 13

Hoy estuve en las Jornadas de Ludión - Paragraphe. Lo mejor fue la definición de la amistad según Jacoby: "un intercambio distraído".

domingo, septiembre 4

Hoy fui a comer con mi madre. Hablamos del Duque de Orléans y los descendientes de la aristocracia francesa. Quedan algunos, parece.

*

Hoy, también, en una cena de periodistas y amigos, me contaron que el Negro Olmedo filmó su última película con el Gordo Porcel pensando en que la plata le iba a servir para filmar otra. Iba a estar basada en A sus plantas rendido un león de Osvaldo Soriano. Se mató antes, pero qué bueno hubiera estado.

jueves, septiembre 1

Hace unos días me aprendí de memoria un poema de Cortázar. Con mi amiga V. decíamos una noche que nos gustaría saber más poemas de memoria.

*

1950 año del Libertador, etc.

Y si el llanto te viene a buscar...
De un tango

Y si el llanto te viene a buscar
agarrálo de frente, bebé entero
el copetín de lágrimas legítimas.
Llorá, argentino, llorá por fin un llanto
de verdad, cara al tiempo
que escamoteabas ágilmente,
llorá las desgracias que creías ajenas,
la soledad sin remisión al pie de un río,
la culpa de la paz sin mérito,
la siesta de barrigas rellenas de pan dulce.
Llorá tu infancia envilecida por el cine y la radio,
tu adolescencia en las esquinas del hastío, la patota, el amor sin recompensa,
llorá el escalafón, el campeonato, el bife vuelta y vuelta,
llorá tu nombramiento o tu diploma
que te encerraron en la prosperidad o la desgracia
que en la llanura más inmensa te estaquearon
a un terrenito que pagaste
en cuotas trimestrales.

Hoy me compré unas empanadas y me fui a almorzar a un banco en Plaza de Mayo. Empecé a leer la primera novela de Michel Houellebecq, y por ahora no entiendo por qué lo recomiendan. Me produce lo mismo que el cine europeo de la decadencia. Esas historias de Michel Haneke sobre una profesora de piano con trastornos piscosexuales, Gaspar Noé y sus franceses que violan mujeres por hastío. Hay personas en el mundo que tienen ganas de mostrar que se han dado cuenta de algo muy novedoso: que la vida es absurda, el cosmos una sopa de bacterias, el amor una leyenda falsa. Pero, ¿a quién le importa? Hay europeos que están tristes, está bien. ¿Pero hace falta que nos hagan una lista de sus penas? ¿Para qué? La miseria emocional de empleados hartos de su vida, ¿le agrega algo al mundo? Houellebecq compara el deseo sexual y las moléculas petrificadas en los suelos de Marte. Supongo que es el humor negro al que se refiere la contratapa de Anagrama. ¿Y?