jueves, octubre 27

‎"Sabés por que voté a Cristina?


‎"Sabés por que voté a Cristina?
Porque donde vos ves vagos, yo veo pobres en desigualdad.
Porque donde vos ves fomentar los embarazos por un plan, yo veo fomentar la salud de los que menos tienen.
Porque donde vos ves Netbooks gratis por un voto, yo veo fomentar la educuación y generar recursos genuinos de estudio.
Porque donde vos ves negros yo veo argentinos.
Porque donde vos ves revanchismo con los militares, yo veo justicia por un genocidio.
Porque donde vos ves gente que recibe ayuda sin hacer nada, yo veo responder a una necesidad con un derecho.
Porque donde vos ves crispación y autoritarismo, yo veo “yegua", “vamos a subirnos al tren aunque tengamos que tirarlo porque no lo aguantamos más”, “la gente los quiere matar”, “no estaba en el cajón”, “le saca provecho a la viudez”.
Porque donde vos ves chori y vino, yo veo pueblo.
Porque donde vos ves desempleo, yo veo 5 millones de puestos de trabajo.
Porque donde vos ves inflación, yo veo oligopolios que remarcan y ganan cada vez más.
Porque donde vos ves que “de afuera se nos cagan de risa”, yo veo que de afuera nos piden consejos.
Porque donde vos ves “periodistas independientes”, yo veo periodistas que defienden intereses de empresarios.
Porque donde vos ves “periodistas militantes”, yo veo periodistas que se juegan por una posición.
Porque donde vos ves odio, yo veo plazas llenas y gente en busca de la felicidad.
Porque donde vos odiás a la política y todo lo que de ella venga, yo creo en la política como instrumento de cambio.
Porque donde vos ves que no se hace nada para mejorar el país, yo veo recuperación y crecimiento de la industria nacional, repatriación de más de 800 científicos y creación del ministerio de ciencia y tecnología.
Porque donde vos ves que no se cuida a nuestros jubilados, yo veo más de 2 millones de nuevos jubilados, y movilidad jubilatoria, con 2 aumentos por año
Porque donde vos ves que no se hace nada por la inseguridad, yo te veo comprando artículos robados.
Porque donde vos ves que este país se va a la mierda, yo te veo ganar cada vez más producto del crecimiento sostenido durante 8 años.
Porque cuando vos ves “negritos que te roban por 2 mangos”, yo veo un estado que excluyó a millones durante una época donde vos mirabas para otro lado.
Porque mientras vos ves una dictadura, yo recuerdo a los 30.000 que dejaron su vida y a los miles que fueron torturados.
Porque mientras vos ves que te cortan una calle, yo veo lucha popular, cuyos logros son beneficios también para vos.
Porque mientras vos te quejás de la democracia, yo reivindico la lucha de Madres y abuelas de la Plaza por esa democracia.
Porque mientras vos te quejás de esas “viejas de mierda”, yo veo mujeres que cuya bandera es la de Memoria, verdad y Justicia, a las que el Estado les arrebató lo más preciado.
Porque mientras vos vivías mirando la tele, muchos marchaban y luchaban por un país mejor.
Por todo eso que vos ves y yo no, elijo votar a quien me representa, a quien devolvió al pueblo las ganas de creer y de involucrarse, de participar, de no volver al pasado y de hacernos cada día un poco más grandes.

Por eso, una vez más. Cristina Fernández de Kirchner, presidenta de todos los argentinos

martes, octubre 25

lunes, octubre 24

Hoy voy a empezar de nuevo. Pienso que va a ser lo mejor. Voy a cambiar de lugar las fichas en donde tengo anotadas las notas al pie de mi relato. Voy a hacer como si estuviera por irme de viaje. Voy a hacer la mochila más liviana que pueda y salir a buscar pasajes. En la estación, voy a sentarme a tomar notas en un cuaderno. Y en el cuaderno voy a poner que me voy a visitar el país de las notas guardadas en las carpetas que dejé en la mudanza. Esa mudanza que nunca terminé. Voy a anotar una lista de tareas pendientes, y en último lugar de la lista voy a escribir el nombre de una ciudad a la que nunca fui. Algún día la voy a buscar en Google, y si no escribo un poema sobre su pasado o sus barrios bohemios, no me va a importar. Seguro algo se me va a ocurrir. Y mientras tanto ya me voy a estar yendo.

sábado, octubre 15

"esa remota tierra que es la calle, hacia allí van los héroes que queremos ser"


"Héroes de la calle y el bar, del barrio y la ranchada, del camino
allí donde los agarre. Allí donde tres tarados humillen al más
débil o sensible, donde cinco mutilados se ríen del dolor de
alguien, donde dos mandriles insultan a una dama, donde un jefe
o un maestro o un padre o uno que dice que sabe o uno que tiene
se abuse del que nos duela. Allí, estará el héroe. Cada ¡NO!
Tiene que resonar como un latigazo de dignidad que hará vibrar
la leyenda que nos comunica. Qué fuerza nos dará, qué lágrimas
reiremos cuando sepamos que Cacho saltó, porque sí nomás, allí
donde hace falta.
Me decía Willy: más que te torturen a vos, más te duele cuando
escuchás los gritos de tu compañero torturado. Me decía Novoa:
no debe haber nada peor que asistir a la agonía de un niño. Y
seguía sin embargo, nos hemos acostumbrado a esa agonía.
Este dolor que nos rodea no permite el placer. La percepción de
ese dolor nos impide ser como ellos y nos impide también ser
como nosotros. Nuestras almas están perdidas, ya no hay un
lugar en este mundo para nosotros.
Hace un tiempo no me atrevía a pensar cómo quería morir.
Ahora presiento que quiero morir como corresponde: mirando
hacia las tormentas, yendo hacia el peligro, buscando a los
nobles. En la misma dirección desde donde vendrán las balas y
las pestes y las maldiciones del miedo. Tal como iremos
viviendo: apartándonos de los que dicen saber, huyendo o
peleando con los que tienen poder, lejos de los que ya no sueñan
una vida mejor porque la vida ya no sueña con ellos.
Cuando se dibuje la raya que separe los dos lados de la calle,
tendremos el altísimo honor de estar de este lado. La calle es el
último reducto de los indios ángeles príncipes locos desterrados
por la razón de los déspotas. El viento de la calle limpiará los
malos olores del arte y la teoría, arrastrará los programas
culturales y las filosofías y canciones de quienes la observan
desde sus vacaciones en Madrid. En todas las épocas, los
sofistas desgastan las palabras, las arrancan de las cosas para
que estos signos que escribo no puedan conmovernos. Es
probable que estos signos estén muertos. Pero puedo jurarte que
ya he probado el deseo de cinco estrellas y he planeado el futuro
estereofónico con mi corazón congelado. No, yo no quiero ir a
naufragar sin disfraz por ese corso perdido al que un día me
invitaron. Quiero volver a sentir las olas de la vida,
asfixiándome de pasión. He perdido el amor de mi cuerpo
huyendo de los brazos fríos, de los besos hablados por los libros.
¿Tus hijos, tus padres, tus novias, tus problemas?
En la calle hay muchos hijos que te darán el amor que hoy crees
dar y padres que te enseñarán nuevas cosas y novias con cariños
de fuego y muchos problemas de muchos hombres a resolver.
Existe esa remota tierra que es la calle, hacia allí van los héroes
que queremos ser.
Una canción que suena desde los confines de la
leyenda nos ayuda a avanzar.
Y la canción dice: ¡NO!"


Enrique Symns