lunes, abril 28
martes, abril 22
¡Nos vemos!
Carli tiene un dispositivo de posición global, un teléfono, una silla flotante y además es un experimentado paracaidista, dijo Gallas. "Estamos absolutamente confiados de que será encontrado con vida y en buen estado, flotando en algún lugar del océano", apuntó la tesorera parroquial. "Él sabía lo que estaba haciendo y estaba totalmente preparado para cualquier tipo de contratiempo", agregó.
(via La sexta)
Incendio en pastizales: Los responsables del desastre - Greenpeace
(¿Soy yo, o una ONG ambientalista con una sola gacetilla puede construir un discurso más constructivo, responsable y cívico que toda la oposición política junta, incluyendo a los medios y las diversas entidades sectoriales?)
22 de abril de 2008.
El principal responsable de los incendios en las islas del Paraná es el gobierno de Entre Ríos
Hoy, 22 de abril, el mundo celebra un nuevo Día de la Tierra y en la Argentina lo hemos recibido con los campos en llamas. En este día, en el que deberíamos honrar los incontables beneficios que la naturaleza nos brinda, debemos, sin embargo, hablar de una catástrofe ambiental que ha costado vidas humanas y la pérdida total de ecosistemas por los incendios sin control que todavía hoy arrasan los humedales del Delta.
El principal responsable del desastre es el Gobierno de la Provincia de Entre Ríos, el cual, en menos de un año, otorgó 153 arrendamientos en las islas fiscales en el departamento de Victoria por 110.684 hectáreas destinados a actividades agropecuarias. La responsabilidad también la comparten el Estado nacional, por el modelo agropecuario que respalda y promueve desde los años ’90, y el sector privado, que ha venido actuando con irresponsabilidad y sin límite alguno en la búsqueda de expandir sus ganancias.
La quema de pasturas en el macrosistema de humedales que constituye el Delta del Paraná, tiene como objeto expandir la actividad ganadera que anteriormente se desarrollaba en otras regiones. Esta presión por nuevas tierras para uso ganadero y a expensas de los últimos ecosistemas nativos, se produce por la expansión de la agricultura, monopolizada por la soja, y promovida por el gobierno provincial.
Muchas organizaciones ambientalistas hemos cuestionado la Ley de Arrendamientos que Entre Ríos aprobó a fines de 2004 ya que constituía la llave para legalizar la expansión de la actividad ganadera en la zona de islas. La quema sin precedentes de estas semanas pone en evidencia la gran incapacidad de previsión de la Secretaria de Producción de la Provincia que promovió la Ley, así como también de los legisladores entrerrianos que levantaron la mano para aprobarla.
Greenpeace, Taller Ecologista (Rosario), Fundación Proteger (Santa Fe), Fundación MBiguá (Paraná) y Fundación Ambiente y Recursos Naturales, FARN, presentamos nuevamente un conjunto de medidas que consideramos fundamentales para garantizar la preservación de los humedales del Delta paranaense y los humedales del litoral fluvial en su totalidad. Hacé click aquí para conocer el comunicado completo que presentamos y nuestros reclamos.
El Día de la Tierra nos encuentra, como cada día, trabajando por su cuidado y conservación.
Gracias por acompañarnos en esta ardua tarea,
Martín
lunes, abril 21
jueves, abril 17
miércoles, abril 16
Libro VII, Cáp. 12, C11. Cómo las criaturas son y no son
¿San Agustín en la solapa de "La doctrina cristiana" en edición de Emecé?martes, abril 15
La hermenéutica agustiniana
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Tengo una cita para el epígrafe, pero es medio kitch. Se la escuché a Tom Lupo en la radio: "No conviene citar a un General, porque se corre el riesgo de que acuda a la cita."
lunes, abril 14
Para una definición de los blogs
"Por eso también está el aire tan cargado de las quimeras y espejismos propios de un futuro cultural que, pese a todo, irrumpiría floreciente de la noche a la mañana: porque cada cual se compromete con las ilusiones ópticas de su punto de vista aislado."
Desde dónde observar el mundo y qué formas utilizar para hablar de él, en función de qué objetivos y con qué expectativas. La eficacia es uno de los problemas centrales que aparecen en el texto, los efectos que pueden tener las intervenciones de un crítico. Un problema que se presenta en función del diseño y la distribución de los párrafos en las hojas, cada uno de ellos titulado con frases extraídas de carteles y afiches de la calle, como "Asesoramiento fiscal" u "Oficina de objetos perdidos". "Gasolinera" abre la serie con frases enigmáticas dedicadas a algo que el traductor llama "la construcción de la vida" y que poco nos ayuda a comprender a qué se refiere Benjamin, que por otra parte tal vez esté citando algún concepto de filosofía, quizás alemana, en cuyo caso estaríamos perdidos en algún otro lugar entre la traducción y nuestra ignorancia en la materia. Pero más allá del origen o destino de esa crisis en vías de desarrollo, que Benjamin no hace demasiado por describir ni analizar, y que aparece como un trasfondo de amenaza, lo que surgen son las estrategias formuladas en dicha situación, la manera en que la crítica lograría abrirse paso para analizar el mundo actual.
"Bajo estas circunstancias -dice-, una verdadera actividad literaria no puede pretender desarrollarse dentro del marco reservado a la literatura: esto es más bien la expresión habitual de su infructuosidad. Para ser significativa, la eficacia literaria sólo puede surgir del riguroso intercambio entre acción y escritura; ha de plasmar, a través de octavillas, folletos, artículos de revista y carteles publicitarios, las modestas formas que se corresponden mejor con su influencia en el seno de las comunidades activas que el pretencioso gesto universal del libro."
Llegué hasta acá porque estoy preparando una monografía sobre San Agustín, y muchos se refieren a sus "Confesiones" como la primera aparición en la historia de una forma moderna, que con el tiempo se convertiría en habitual y característica de nuesta cultura, y que es el relato en primera persona como testimonio, una interioridad desplegada a lo largo del tiempo que se examina a sí misma y hace balance de su vida. Quizás me falten precisiones, pero por lo que entendí ese sería el elemento subrayado comúnmente, los primeros atisbos de lo que algún intrépido llega a conectar con puntos suspensivos desde el siglo IV de Agustín hasta el XVII de Descartes, por el peso específico de una conciencia que intenta clarificar el mundo equipada con su capacidad de razonar, y que se inscribe a sí misma en dicho trayecto. Además, el libro de Agustín se cita como una de las primeras referencias al modo de lectura silencioso que luego se convertiría en el standard internacional, pero que entonces podía ser descripto como una conducta particular de parte de San Ambrosio, a quien Agustín retrata en su celda meditando con la mirada fija en las Escrituras pero sin mover los labios, que era lo que hubiera esperado el Santo de semejante autoridad, el obispo de Milán, a quien se hubiera podido interrumpir, en ese caso, para pedir aclaraciones y detalles sobre su lectura. El modo de leer que surge está relacionado con un ámbito privado, de retiro espiritual y meditación, un diálogo entre el texto y el lector, un encuentro íntimo. Me bajé la "Historia de la lectura" de Alberto Manguel, una versión portuguesa en un archivo .txt sin formato que encontré en el A-mule y del cuál ahora no puedo recuperar la referencia exacta, por más Search que intente, a una primera mención de un cartel en la sala de lectura de una Biblioteca en la Alta Edad Media, creo, y que pedía silencio, cosa que antes no era común por esto de leer en voz alta y que debía dotar a la Biblioteca de un colchón sonoro digno de Burger King un domingo a la tarde. En el siglo IV en el que vivió Agustín, en "esas sendas anchas y trilladas del siglo" como les llama, todavía no se había difundido el libro como soporte para los textos, aunque tendría que chequear las fechas, y de hecho creo haber leído que nunca llegó a tener en sus manos una versión completa de la Biblia, como las que se consiguen hoy en las Librerías, sino más bien una colección de códices separados. En todo caso, el libro para el momento en que comenzó su difusión por medio de la imprenta, había heredado el prestigio con el que esta práctica de lectura lo había dotado, en tanto instrumento de un conocimiento que, para Agustín, era espiritual y debía buscarse en el interior de cada uno. Las "Confesiones" pueden leerse como el relato de una lectura, desde la infancia a la adultez, a través de libros leídos que fueron acercando y alejando a su protagonista del camino verdadero. Al final, como haciendo evidente lo absurdo de la búsqueda, Agustín termina por seguir las indicaciones de una voz que le habla en el campo y por la cual acaba abriendo un libro de San Pablo al azar y leyendo las primeras palabras que encuentra. En la perspectiva de Agustín no basta con leer y comprender, primero hay que tener Fe: "...apenas leída esta sentencia, como si una luz de seguridad se hubiera difundido en mi corazón, todas las tinieblas de la duda se desvanecieron."
Desde entonces, el libro como vía de acceso al conocimiento aparece marcado como algo casi sagrado. Hoy debe haber pocas cosas que pueda hacer alguien, más salvajes que ir a una plaza a quemar una pila de libros. Tal vez si les tirara algunos chicos encima, eso sería todavía peor, pero lo primero por sí solo es pasarse de la raya. Manguel menciona a Amadou Hampaté Bâ que decía que en África cuando un anciano muere, una biblioteca entera se consume entre las llamas. También destruir una biblioteca tiene algo de zaña y abuso contra algo indefenso que debe protegerse. Y las "Confesiones" de Agustín serían la muestra más acabada de esa especie en vías de extinción, el lector apasionado que entrega su vida a los libros y que a su vez le encuentra un sentido a través de ellos. La especie que pretende subsidiar el Ministerio de Educación regalando libros en las colas para entrar a las canchas de fútbol.
Incluso en el libro de Benjamin, publicado en los años '20 en Alemania, puede leerse ese ideal de la lectura entretejida con una experiencia de búsqueda de verdad. Con este burdo paralelo no creo que pueda sostener ninguna monografía, pero me parece que contra el fondo de Agustín como lector que inaugura una relación de intimidad y contemplación, en un espacio que luego se consideraría "privado" y que se propone como una forma de conocerse a sí mismo para alcanzar una revelación espiritual, Benjamin empieza a erosionar el prestigio de la cultura y a imaginar otros ámbitos de circulación de textos, además de los libros, y nuevos formatos en los que podrían anclarse, desde archivos a diagramas estadísticos. Sobre todo, intenta prever formas abiertas al mundo, incoporadas al escenario de la ciudad y la producción, así como escribir una crítica acorde a la nueva situación. Por ejemplo, en su descipción o declaración de amor a Asja Lacis, la militante del Partido que le rompió el corazón y a quien le dedicó "Dirección única":
"Conozco una mujer que es distraída. Ahí donde yo tengo a mano los nombres de mis proveedores, el lugar donde guardo mis documentos, las direcciones de mis amigos y conocidos, la hora de una cita, en ella se han fijado conceptos políticos, consignas del partido, fórmulas confesionales y órdenes. Vive en una ciudad de consignas y habita en un barrio de términos conspiradores y hermanados, en el que cada callejuela y cada palabra tiene por eco un grito de guerra."

