domingo, septiembre 30

miércoles, septiembre 26

Los brancaleone de la SIDE

"From: newsletter@seprin.com
Date: 19 Sep 2007 19:50
Subject:
PANORAMA MILITAR


Sumario:


MURIÓ EL GRL JEREMY MOORE

DEFENSA NACIONAL ¿SIN NUEVAS AMENAZAS?

NUESTRA HISTORIA-70”BOLETINES PARA COLECCIONAR

FORO DE OFICIALES SUPERIORES RETIRADOS DE LA FUERZA AEREA ARGENTINA"


Hace un tiempo me afilié a una lista de correo, como si fueran pocas las que me llegan y no tuviera bastante con los gnósticos y su paranoia new-age, o las idas y venidas de un grupo de Letras que organiza el alquiler de un micro a Mendoza, donde todo se complica. Tengo miedo de la casilla vacía, y en los diarios se comenta que chequear los mails produce ansiedad, si lo hacés más de una vez por día. Pero yo nunca cierro mi ventana de Gmail, y cuando tomo el 12 a Congreso me esfuerzo por no leer los titulares electrónicos del servicio de noticias (a veces lo logro, pero no siempre).

Ahora empecé a hacer yoga, un rato, todas las mañanas, además de las clases. Me canso, hago flexiones o abdominales, estiro la espalda. Antes me dolía, ahora mucho menos. Después me siento a trabajar, a esperar esos malditos mails que a veces llegan, pero hay uno o dos que no. Mientras las cosas que me quedan por hacer se acaban, y no termino de encontrar mi nicho en el mercado laboral, me suscribo al newsletter del SEPRIN:


"chupamedias, obsecuentes, serviles, cagatintas, Longobardis"


En 2000 hubo una interna en la SIDE. Un grupo de policías quedó afuera y armó una PyME de noticias que hoy sale en la radio. Hace poco un ministro se enojó porque le inventaron un affaire, o lo deschavaron mal, lo que para el caso es igual, y los agentes expulsados festejaron en su sitio como si hubieran tenido un efecto concreto en el gobierno, la sociedad o alguna otro porción del mundo. Obviamente no.

Les respondí un correo hace unos días. Y me contestaron:


"cHUPADEIAS DE QUIEN?
Serviles a Quien?
Pero jamas nos insultaron con "Longobardis"
Muy Bueno...
Saludos"

Ah, las amistades electrónicas.

"de los generales

te voy a poner en mi blog, gracias

saludos"

Esto de Internet es puro sabor del encuentro.

martes, septiembre 25

Ifbot

Son días de nuevos rumbos para la industria japonesa de robots terapéuticos. Dicen en la prensa sensacionalista de Internet que los juguetes para ancianos, que iban a animar las tardes de los hogares de retiro (aka. geriátricos) son un éxito en los primeros meses, pero después terminan olvidados por los rincones, juntando polvo, sin nadie que les hable o estimule sus sensores de Tamagotchis híper-evolucionados, esos angelitos electrónicos salidos de la mente coordinada de psicólogos conductistas y creativos caza-tendencias, fueron chicos curtidos en lo más rancio del pop nipón que los dieron a luz y ahora los robots sobran e igual levantan la vista, enfocan al punto ciego del porvenir y allí vislumbran una nueva línea de equipos digitales seteada a la medida de abuelos y abuelas, como en un cuento de Stephenson todo se permea y se transmite convertido en cifras binarias por tendidos de cable óptico desplegados sobre la superficie del planeta autista, y entonces tal vez manden a saldo a los robots y espero verlos en Once, compañeros, recién salidos de los containers paraguayos, robados a camioneros cómplices por bandas de piratas del asfalto, negociados en La Salada por los punteros de un PJ endurecido:

Y entre tanto soy parte de la nueva ola. Son alocados usuarios de computadora, fervientes herederos de los comandos, capos de la configuración, creadores de Linux, ese poema colectivo, es pura adrenalina. En estos días aprendí a usar una instrucción que descarga páginas web y las almacena en el disco rígido:

> wget

Es sutil, y abstracto y tal vez no le importe a nadie, pero creo que bastaría agregarle dos o tres parámetros y ese renglón de datos se convertiría en una máquina de chupar información, capaz de escanear la web y secuestrar cada enlace y reenviarse a sí mismo a otro servidor para seguir saltando, de un sitio a otro, como una pulga psicópata cosechando datos, inmersa en una cinta de Moebius:

> wget -r -H www.google.com

Y sería solo el principio, supongo.

viernes, septiembre 21

bañera_cyberpunk_ascii_marianela.jpg



Hoy vino Marianela, y le estuve mostrando Linux. A todos los usuarios en problemas, ¡nuestro apoyo!

Historia, crítica y utopía

Y el barco de Vito Dumas oscilando el océano mientras Europa se hundía en la guerra: 'Escribió los siguientes libros "Solo, rumbo a la Cruz del Sur", "Los cuarenta bramadores", "El crucero de lo imprevisto", "Mis Viajes"'.

Terminé mi monografía:

"La crtítica de Bloch y Benjamin busca exceptuar las obras de categorías heredadas, extraerlas de su contexto original y situarlas dentro de un relato que las problemtatiza, que pone en evidencia su inscripción en configuraciones histórico materiales. La crítica lee desarrollos históricos, las huellas en las obras de tendencias surgidas y luego postergadas con el correr del tiempo, y los contextos socio-históricos que les permitieron surgir o las relegaron al olvido. Por eso, interpretar significa problematizar los objetos, concebirlos como producto de una época de transición y buscar en ellos los rastros de procesos tanto de cambio como de resistencia a él. El crítico, en este escenario, es el estratega, el dialéctico que Benjamin imaginaba como navegante por las olas de la historia, que reordena la herencia del pasado para preparar el terreno de lo nuevo, que agudiza aún más la tensión entre la cultura heredada y la por venir. La aparición de lo nuevo, para Bloch y Benjamin, es el resultado de desarrollos históricos, es la confluencia entre una voluntad subjetiva y las condiciones materiales ofrecidas por la época, “la coincidencia con el kairós histórico” como requisito necesario de la genialidad según Bloch. El crítico es capaz de percibir “una nueva belleza en lo que se desvanece”1, de leer en los detalles de una obra las secuelas del tiempo, como quien aprecia las arrugas de un rostro y reconstruye mentalmente el recorrido de una vida, pero también como quien especula sobre las potencialidades que abren determinados avances históricos, parado sobre las ruinas de lo anterior, como Benjamin certificando el fin de las narraciones tradicionales y dándole la bienvenida a las nuevas formas de escritura habilitadas por la moderna industria editorial. El valor de una obra surge, entonces, de su capacidad para profundizar tendencias presentes en aquellos materiales que la constituyen, para agudizar las contradicciones entre lo viejo y lo próximo a nacer. Acentuar este proceso, dirigir la mirada a este margen del presente aún sin resolver, buscar argumentos en el pasado para poner en evidencia el cambio y sostener su necesidad, éstas serían las tareas del crítico. Su mirada oscila entre la perspectiva a futuro, y la evocación del pasado, entre la realización de un proyecto político y social y la expresión de su forma aún no realizada. La perspectiva utópica habilita este diálogo que atraviesa la historia como constante reactualización en el presente de anehlos y proyectos frustrado."

miércoles, septiembre 19

Nunca tuve una mascota (casi)

...si dejo de lado el pez que nos trajimos con mi hermana una vez del campo de mi abuelo. Trajimos varios en un frasco enorme lleno de agua, eran color atún y los habíamos pescado en un arroyo al que nos llevaba de vez en cuando mi papá en auto y que seguro se llamaba "Arroyo seco", o algo así de absurdo: humor pampeano. Y después estaban los perros, también en el campo, Chirolita, Gaucho, el Chilo, pero no eran "nuestros", eran más que nada de Minocho que era el encargado y vivía todo el año ahí.

En fin, a lo que iba es que me gustaron estos poemas sobre gatos, que encontré en el sitio de la poeta mala.

EL SABIO
DENISE LEVERTOV
(Traduce: E.L. Revol)

El gato está comiendo las rosas;
es así como es.
No lo detengas, no detengas
el mundo que da vueltas,
es así como son las cosas.
El tres de mayo
hubo niebla; el cuatro de mayo
quien sabe. Barre
la porción de rosas, arroja los restos
en medio de la lluvia.
El no come jamás
todas las partes, dice
que los corazones son amargos.
El es así, conoce
el mundo y el estado del tiempo


UN GATO EN UN PISO VACÍO (en una casa vacía)

de Wistawa Szymborska

Morirse, eso no se le hace a un gato.
Porque qué puede hacer un gato
en un piso vacío.
Trepar por las paredes.
Restregarse entre los muebles.
Parece que nada ha cambiado
y, sin embargo, ha cambiado.
Que nada se ha movido
pero está descolocado.
Y por la noche la lámpara ya no se enciende.

Se oyen pasos en la escalera,
pero no son ésos.
La mano que pone el pescado en el plato,
tampoco es aquella que lo ponía.

Hay algo aquí que no empieza
a la hora de siempre.
Hay algo que no ocurre
como debería.
Aquí había alguien que estaba y estaba,
que de repente se fue
e insistentemente no está.

Se ha buscado en todos los armarios.
Se ha recorrido la estantería.
Se ha husmeado debajo de la alfombra y se ha mirado.
Incluso se ha roto la prohibición
y se han desparramado los papeles.
Qué más se puede hacer.
Dormir y esperar.

Ya verá cuando regrese,
ya verá cuando aparezca.
Se va a enterar
de que eso no se le puede hacer a un gato.
Se irá hacia él
como si no lo quisiera,
despacito,
con las patas muy ofendidas.
Y nada de saltos ni maullidos al principio.

domingo, septiembre 16

Palermo

Hoy encontré la cita que necesitaba para darle un cierre a mi monografía. Estoy en el living de mi casa, frente a la ventana del comedor, en la laptop de mi madre, con los brazos extendidos hasta los codos sobre la mesa. Hace dos meses que me duelen si me paso un rato escribiendo. Ya probé con muñequeras, silla nueva, yoga, acupuntura. Me pasé al living para ver si surte efecto apoyar los brazos. El escritorio que uso en el cuarto del fondo, al lado del lavarropas y la plancha, está bien pero sólo puedo descansar las muñecas. Tiene apoyabrazos pero no es lo mismo.
Todavía me queda probar las pastillas desinflamantes. El médico occidental dijo que era tendinitis, los acupunturistas (porque son varias médicas y médicos aprendices) fueron más vagos pero mucho más atentos. Juro que me esforcé para lograr que las agujas me aliviaran el dolor, y creo que lo hicieron por lo menos en lo inmediato, después de cada sesión. Ya volver a escribir era otro tema. De todas maneras decidí no volver a la Escuela Argentina de Acupuntura, hasta no probar otra cosa. Cambiar de mesa, por ejemplo.
Mientras escribo tengo enfrente la ventana al pulmón de manzana. Está oscuro, y el jardín de los vecinos, y la escuela y el espacio ocupado hasta hace poco por un árbol, lleno de pájaros, forman una mancha negra. Está encendida una ventana a la misma altura que la mía, veo a una chica sentada en un escritorio frente a una pantalla plana. Si trabajara más seguido en este living terminaríamos por saludarnos, supongo. Como los chicos de la escuela, que a veces me hacen señas mientras almuerzo, y a los que primero les respondía hasta que me di cuenta que eso iba volverse un hábito. Antes estaba el árbol, que tapaba con la copa casi todo el patio y parte del frente del edificio. Después se mudó un arquitecto del otro lado de la medianera, y llamó a un equipo de hacheros para que lo volteen. Es otra historia, pero le hicimos una denuncia con un vecino porque se construyó tres habitaciones al lado de la pileta, pero el terreno es pulmón de manzana y es para poner plantitas no negocios inmobiliarios. En realidad fue por lo del árbol, el que ya conté y otro, un pino, que también se veía desde esta ventana. Ahora le pararon la obra, y lo último que supe es que tenía en contra suya a todo el consorcio de su edificio. El arquitecto, los árboles, los pájaros que solían venir en bandadas, no sé si en primavera o en verano, supongo que la mayoría buscará mejores nichos, los mercados, la burbuja hipotecaria, las tasas de interés, los alquileres.
(Hace un rato que la chica se levantó y no volvió.)
Está funcionando. Casi no siento puntadas en los brazos, tal vez no me meta con desinflamantes, dicen que son ulcerosos y sentiría que estoy traicionando a los acupunturistas. Si marcha bien esto de dejarlos extendidos, quizás vuelva a ir, aunque sea para decirles que las agujas no me hicieron efecto, pero que era culpa mía, que estaba hechando a perder su poder curativo con una pésima postura.

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La cita:

"¡Religión! -exclamó rabiosamente. -¡No la necesitamos! (...) Tenemos algo mucho mejor. Tenemos historia."

Preludio a la Fundación, Isaac Asimov

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El otro día chateaba con Claudio y de alguna manera, que ya no puedo rastrear como red de asociaciones, aunque sí me acuerdo que él mencionó a un alemán Warburg y sus montajes de textos y fotos como estudios históricos, un proyecto que algunos dicen que fue la inspiración para el "Libro de los Pasajes" de Benjamin, y que parece que tuvo seguidores en la Universidad de Bahía Blanca, a mediados de los sesenta, le terminé pasando unos links (éste y éste). Estábamos hablando del formato archivo, de cierto tipo de datos (anécdotas, recuerdos, fotos sin historia), imperceptibles a menos que alguien los organice, les cree un sistema a su medida, como en esa nota de Ballard que leí una vez donde decía que la literatura del futuro era la invisible, las líneas y bloques de textos desperdigados por las superficies de la industria editorial, el núcleo duro, los manuales, la divulgación, los memos internos, comunicados oficiales, las actas del mañana. Y ni siquiera mencionaba la proliferación de Internet, que no había pegado el gran salto de los noventa, así que habría que incluir los foros de debate y las listas de correo, como mínimo, en una gran llanura de palabras invisibles, catalogadas y almacenadas en bases de datos. Capaz por eso la cita, porque justo me acordé de la saga de la Fundación de Asimov. Uno de los puntos altos era cuando partían en una nave un grupito de viajeros y arqueólogos, a recorrer la Galaxia, como hippies por el camino del Inca, cargados de viejos documentos que narraban la leyenda del planeta original donde alguna vez todos los hombres habían vivido en paz y felicidad, antes de los robots y de la conquista del espacio, milenios atrás. El libro es una road movie por los restos de un Imperio galáctico en decadencia, como una búsqueda desesperada en el Google del Cosmos. Lo que les queda, sin datos, es volver a escuchar las leyendas que todavía se cuentan en algunos de los planetas más antiguos, donde la novela se pone berreta y aparecen cruzas como hawaianas vestidas con hojas de palmera, flotando en tablas anti-gravedad por paradisíacas playas con delfines y atardeceres con dos soles. Entonces, ese futuro es como otras distopías de Asimov en las que la tecnología en su máximo esplendor empieza a retroceder, y los hombres no pueden creer lo que ven pero en los planetas pobres la crisis pegó tan mal que vuelven a la era del carbón. En la Fundación es parecido, pero lo que falta son archivos. Información. Por eso el héroe Seldon se muere de ansiedad cuando la bella aborigen le responde: "Tenemos algo mucho mejor. Tenemos historia".

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Visto así, la producción de archivos es pura resistencia. Como dice la cibernética, el Universo es un conglomerado de energìa y materia en constante erosión. La entropía es el principio por el cual los órdenes que dan forma a los cuerpos tienden a desgastarse, a perder información y convertirse en planicies donde ningún átomo es más relevante que los demás. Las estrellas a la larga se apagarán, los shoppings cerrarán sus puertas, etc. En algún lugar tengo un apunte que explica todo esto. "Los hombres - decía Norbert Wiener- son fenómenos locales anti-entrópicos." Dicho de otro modo, dispositivos especializados en la conservación de la energía. Archivos. Oásis de "orden" en los desiertos del ruido y la confusión. Así de optimista.

miércoles, septiembre 12

Gnosticismo

Estoy en vías de terminar una monografía, la segunda para el severísimo V. En esta ocasión sobre Benjamin, Bloch y el horizonte de utopía socio-política contra el que recortan sus análisis, que van desde amplios panoramas a lo largo de siglos y autores y corrientes, en el segundo, y estudios minuciosos de casos ultra-específicos, en el primero. Bloch puede dedicar un capítulo, uno solo, al repaso de las concepciones de la muerte desde los cultos órficos y egipcios, hasta la gnosis, el cristianismo, el islam y de ahí en adelante. Ese no lo leí, pero su ante-último título me gusta: "nihilismo, morada del hombre", y su sub-sub título: "Se sigue coloreando la nada". Entonces ahí vamos, con nuestros crayones fosforescentes y las nuevas versiones de Linux, y la colección de archivos de Word almacenada en un sub-sub-sub-sub-directorio del disco rígido remontándose hasta 1994, con trabajos prácticos de geografía de primer año y cosas que ni me animo a abrir por miedo a recordar, ay, y las fotos de Flicker del pueblo bonaerense donde tenían campo mi abuelo y sus hermanos, los cinco vascos de Constitución, quinesiólogos todos, seguidores de una tradición familiar que quién sabe hasta cuándo se remonataría por la trama de intercambios inter-aldeas a lo largo de los pre-Pirineos, cerca de Pau. Por eso no escribo posts, porque me cuelgo. Me olvido de la monografía de Bloch y de Benjamin, el microscopista, el de la anécdota que cuenta Buck-Morss en "Los orígenes...", contada a su vez por el amigo de Walter que lo ve un día pensativo al borde de la baranda de uno de esos ríachos que cortan al medio las ciudades europeas, y que se acerca, atento, y le pregunta "¿En qué piensas?", y Benjamin que responde ay, ay, ay ¿alguna vez te pusiste a pensar en la expresión de infinitatristeza que tienen los muñecos de mazapán que fabrican las casas de repostería de nuestro continente? ¿alguna vez?, o sea, debía estar poniéndose espeso el tema del expresionismo en Alemania, y los nazis ahí nomás, diría el Indio, a su alcance, fríos, y por qué será que no hay nada más lindo que citar canciones de Los Redondos en monografías sonre Borges- para una teoría del revanchismo. Y a lo que iba es que me llegaron noticias de la lista de seguidores sudamericanos de Samael Aun Weor, líder de la gnosis revolucionaria a cuyo grupo yahoo soy adscripto:

"[gnosticos] Alerta: Il Divo son vampiros

Les advertimos que el grupo llamado "Il divo" y que se venden como pan
caliente en el mundo de los exponentes de mùsica lìrica, son
verdaderamente unos iniciados negros de las ordenes de Lilith. Su
falsa opera no contiene el registro de afinacion blanca en La a 432
Hz (que corresponde a un Do5 = 256) , sino una que está en consonancia
a los ritos tenebrosos de la música atlante.
Pero si les queda duda es paso un link para que vean cuales son las
auténticas intenciones de estos "tenores":"

(ver min. 2,10 en adelante)

martes, septiembre 4

TEMWOREÍ, TEMWOREWÍ; TEMBOWEBÏ,

Llegué a la blogósfera paraguaya.

Apenas pija, pija-kulo, pija-retrocede

Ni sé cómo.

IGNOPATRIO Epa! Dedóndekaraxoxalióéxto? Paredâo Tamkrexu paredâo! Pa-parakuaxos temvolos hunidos. Nu-nuetro vrío nos-jué reprimido. Ni-ni kurepas ni xankis ni nada. Ni-ni brazokas ke xurtam kagadas. Parakuaxos repúvlika o muerte, Nuestra muerte nos dio-ó livertâ. Ni opreso-sor(et)es ni xierbos kalientan do-onde reinan: u’rror i korruk-xiôm (bis). kaos en el vana-nal? xonxadeyaguaretê! Xorxe Qanexe quinchaxenxiadu

(Kurupí - Paragua Rembó)

domingo, septiembre 2

Bien ahí

Ganó el socialismo en Santa Fe y Sobisch va al programa de Grondona a mostrar su costado estadista, y a alegrarse por el triunfo de los buenos gobiernos. Tiene 3% de intención de voto, y lo acompaña Asís que hace escolástica ("Es como dice un amigo, ¿vos con quién te sentarías a comer un asado, con Julio Cobos o con un peronista?"). Grondona los despide con buenos augurios y trae al candidato del PJ no alineado en Capital, un Capitán que dedica media hora a describir el incendio de su rompehielos (!) y cómo tuvo que ser rescatado por una escuadra de helicópteros. Por algún motivo los diarios lo nombran héroe, y por algún motivo el tipo se la cree. Mientras tanto se ven los festejos del socialismo, por suerte, en la cobertura desganada y centralista de TN y las repetidoras, cuyos conductores parecen ignorar hasta el mapa del país, ya no digamos el entramado de alianzas e historia partidaria de las fuerzas. Sacando a la oposición, a la que sí identifican, los periodistas de televisión son como esos conscriptos recién llegados al frente de batalla. Les dieron una Itaka y les dijeron para donde disparar, hasta nueva orden. Y hay algunos que siguen disparando con órdenes de una o dos guerras más atrás. Hasta que llegan los pasantes para hacer cámaras ocultas en la calle Libertad, porque parece que venden minicomponentes afanados y casi nadie sabía, salvo ellos. Y la cámara es porque si un periodista contara lo que vio, a cara lavada, en vivo y en directo, no le creerían ni los amigos. Y harían bien, obvio.

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Bien Binner.